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domingo, 30 de noviembre de 2014

Torniquete : Cuándo debe usarse.

E torniquete es un dispositivo que corta toda la circulación sanguínea de la parte del cuerpo en la que se haya colocado. Es una medida muy agresiva ya que puede provocar daños en la víctima, incluso, si está mal colocado, puede provocar la muerte de esta. Por lo tanto, solo se aplicará en casos muy excepcionales y sólo en extremidades.

Cuando colocamos un torniquete, la falta de aporte sanguíneo conlleva la falta de oxigenación de los tejidos que se encuentren por debajo del nivel donde se haya colocado. Esto produce la muerte de los tejidos y la formación de toxinas por la necrosis y la formación de trombos.

Un torniquete puede significar la pérdida del miembro donde se haya colocado, además de el peligro que supone el retorno por la vía venosa de las toxinas y trombos producidos, por ello, hay que tener extremo cuidado en su utilización. 
Algunos ejemplos de cuando se debe aplicar un torniquete:

  • En grandes Catástrofes en las que hay un gran número de víctimas o el número de heridos sobrepase ampliamente el de sanitarios.
  • En casos de amputaciones traumáticas, si existe una gran hemorragia y cuando el protocolo falle.
  • Cuando exista una situación de riesgo vital (gran hemorragia y no sea posible la evacuación a un centro sanitario a corto plazo).
  • Ante un herido con síndrome de aplastamiento, antes de retirar el objeto que lo está comprimiendo. Se usa para evitar que las toxinas liberadas lleguen al torrente sanguíneo mediante el retorno venoso. Esto se denomina un "torniquete natural".

Debemos ser muy prudentes con el uso de esta técnica. En el caso de que no tengamos otra opción y haya que realizarla, es indispensable hacerla correctamente.

Para hacer un torniquete efectivo debemos seguir las siguientes pautas:

  1. Solo se realizará en las extremidades, en la parte que solo consta de un hueso.
  2. Deberemos realizarlo siempre por encima del foco de la hemorragia y lo más cerca posible a ella.
  3. Se utilizará una cinta no elástica y ancha.
  4. La cinta debe dar dos vueltas alrededor de la extremidad y a continuación haremos un nudo sencillo.
  5. Sobre este nudo hay que aplicar un objeto alargado y consistente horizontalmente como puede ser un palo, que hay que fijar con dos nudos simples.
  6. Se girará el objeto hasta cortar la hemorragia.
  7. A continuación, fijaremos los extremos del objeto alargado para que no gire en sentido contrario y afloje la presión.
  8. Es indispensable anotar la hora exacta y el lugar donde hemos colocado el torniquete.
  9. Después colocamos al paciente en un lugar visible.
  10. Nunca deberemos aflojar el torniquete ( salvo que lo haga el personal sanitario).
  11. Por último arroparemos al paciente y lo mantendremos vigilado por si se produjese un shock.


FUENTE:
http://www.redes-cepalcala.org/inspector/DOCUMENTOS%20Y%20LIBROS/SEGURIDAD-TRABAJO/MANUAL%20DE%20PRIMEROS%20AUXILIOS.pdf
https://cursodeprimerosauxilios.files.wordpress.com/2010/10/torniquete.png

jueves, 27 de noviembre de 2014

Fracturas

Una fractura es una ruptura del hueso (independientemente del tamaño que sea) y pueden ser abiertas o cerradas:

  - Fracturas cerradas: el hueso se rompe pero la piel permanece intacta por lo que no hay herida superficial. Dentro de estas diferenciamos:

    . Transversal
    . Oblicua
    . Espiral
    . Conminuta: fractura múltiple

  - Fracturas abiertas: en este caso la piel si se rompe, lo que supone un riesgo adicional de posible hemorragia o infección. Generalmente, estas tardan más en curar que las cerradas.


¿Cómo se manifiestan las fracturas?

Los principales síntomas que indican la presencia de una fractura son:

. Dolor intenso
. Inflamación y deformidad de la zona
. Impotencia funcional
. Entumecimiento

¿Cómo debemos actuar ante una fractura?

Lo primero que tenemos que tener en cuenta si nos encontramos con una persona que sufre una fractura es que NO debemos moverla a no ser que sea estrictamente necesario pues podríamos agravar la lesión así como tampoco debemos intentar enderezar el hueso. Lo que sí tenemos que hacer, es inmovilizar las articulaciones adyacentes con la ayuda de férulas rígidas; en caso de que la fractura sea abierta se debe cubrir en primera instancia con apósitos estériles o en caso de no tener, con un trozo de ropa para detener lo más rápidamente posible la hemorragia. 

Una vez que se haya inmovilizado (lo mejor posible) la zona de la fractura, se tapará al paciente proporcionándole protección térmica mientras no llegan los sanitarios que lo trasladarán a un centro sanitario donde recibirá un tratamiento específico. 

Cabe destacar que las lesiones en la cabeza y en la columna vertebral son fracturas de extremo peligro con las que hay que tener especial cuidado pues cualquier movimiento indebido puede provocar consecuencias irreversibles. 

FUENTES: